Viena en 2 días: ruta completa entre palacios imperiales, arte y elegancia europea

Ópera Estatal de Viena desde la Ringstrasse

Visitar Viena en 2 días es una opción perfecta para conocer los lugares más importantes de la capital de Austria sin necesidad de ir con demasiadas prisas. La ciudad combina palacios imperiales, museos de primer nivel, calles elegantes, cafés históricos y una herencia musical que se nota en cada rincón.

Viena fue durante siglos una de las grandes capitales imperiales de Europa, y eso se refleja en lugares como Hofburg, Schönbrunn, Belvedere o la Ópera Estatal. Aunque dos días no dan para verlo absolutamente todo, sí permiten disfrutar de una ruta muy completa por sus principales imprescindibles.

En esta guía os contamos qué ver en Viena en 2 días, con un itinerario organizado por jornadas para aprovechar bien el tiempo y descubrir la ciudad de forma cómoda.

Índice de la ruta por Viena en 2 días

Día 1: centro histórico, Ringstraße y palacios imperiales

  • Palacio Belvedere
  • Iglesia de San Carlos Borromeo
  • Ayuntamiento de Viena
  • Parlamento de Viena
  • Templo de Teseo
  • Palacio Hofburg
  • Graben
  • Iglesia de San Pedro
  • Reloj Anker

Día 2: Schönbrunn, museos y grandes símbolos de Viena

  • Palacio Schönbrunn
  • Plaza Maria-Theresien
  • Museo de Historia del Arte
  • Biblioteca Nacional de Austria
  • Ópera Estatal de Viena
  • Calle Kärntner Straße
  • Catedral de San Esteban
  • Hundertwasserhaus
  • Vienna Pass

Alojamiento en Viena

Durante nuestra escapada a Viena nos alojamos en el Leonardo Hotel Vienna, una opción cómoda y bien situada para recorrer la ciudad. Tiene una parada de metro cerca, algo muy práctico para llegar rápidamente a los principales puntos turísticos.

Viena cuenta con una amplia oferta de alojamientos para diferentes presupuestos. Lo más recomendable es buscar una zona bien conectada por metro o tranvía, ya que el transporte público funciona muy bien y permite moverse sin complicaciones.

Para una ruta de 2 días por Viena, alojarse cerca del centro o junto a una línea de metro es clave para aprovechar mejor el tiempo.

¿Cuántos días hacen falta para ver Viena?

Dos días en Viena son suficientes para conocer sus principales monumentos y llevarse una buena primera impresión de la ciudad. En este tiempo podéis visitar lugares tan importantes como el Palacio Schönbrunn, Hofburg, Belvedere, la Catedral de San Esteban, la Ópera Estatal y varias zonas del centro histórico.

Eso sí, Viena tiene muchísimos museos, palacios y visitas interiores, por lo que si queréis entrar en muchos lugares o hacer una escapada más tranquila, lo ideal sería dedicarle 3 días.

Aun así, esta ruta de Viena en 2 días es bastante completa y está pensada para ver lo imprescindible sin perder demasiado tiempo en desplazamientos.

Día 1 de la ruta por Viena en 2 días

El primer día lo dedicamos a descubrir parte del centro histórico, algunos de los edificios más monumentales de la Ringstraße y varios lugares clave relacionados con la Viena imperial.

Palacio Belvedere

El Palacio Belvedere es uno de los lugares más importantes que ver en Viena en 2 días. Este complejo barroco alberga una de las colecciones de arte más destacadas de Austria, con especial protagonismo de Gustav Klimt y su famosa obra El beso.

El conjunto está formado por el Alto Belvedere, el Bajo Belvedere y Belvedere 21, aunque si tenéis poco tiempo, lo más recomendable es centrar la visita en el Alto Belvedere. Además del interior, sus jardines barrocos también merecen un paseo tranquilo.

Si os interesa el arte, es una visita muy recomendable dentro de una escapada corta por Viena.

Podéis reservar la entrada al Palacio Belvedere aquí.

Iglesia de San Carlos Borromeo

La Iglesia de San Carlos Borromeo, conocida como Karlskirche, es uno de los templos barrocos más bonitos de Viena. Fue construida en el siglo XVIII tras una epidemia de peste y destaca por su gran cúpula y sus dos columnas monumentales.

Su ubicación junto al Resselpark la convierte en una parada muy fotogénica, especialmente al atardecer. Es uno de esos lugares que encajan perfectamente en una ruta por el centro de Viena.

Aunque no entréis, merece mucho la pena acercarse a verla desde fuera.

Iglesia de San Carlos Borromeo en Viena

Ayuntamiento de Viena

El Ayuntamiento de Viena, o Rathaus, es uno de los edificios más impresionantes de la ciudad. De estilo neogótico, fue construido en el siglo XIX y destaca por su torre principal coronada por el Rathausmann, una figura que se ha convertido en símbolo de la ciudad.

Se encuentra junto a la Rathausplatz, una plaza amplia donde se celebran eventos, mercados y actividades durante diferentes épocas del año. Si viajáis en Navidad, esta zona suele tener uno de los mercadillos más conocidos de Viena.

Es una parada imprescindible dentro de cualquier ruta por la Ringstraße.

Ayuntamiento de Viena iluminado al anochecer

Parlamento de Viena

Muy cerca del Ayuntamiento se encuentra el Parlamento de Viena, uno de los edificios más representativos de la capital austríaca. Su arquitectura neoclásica está inspirada en la antigua Grecia, algo que se aprecia claramente en sus columnas y en la estatua de Palas Atenea situada frente a la fachada.

Es uno de los puntos más monumentales del Ring y una parada muy recomendable durante el paseo por esta zona. También se pueden realizar visitas guiadas al interior, aunque en una ruta de 2 días quizá baste con verlo por fuera.

Templo de Teseo

El Templo de Teseo se encuentra dentro del Volksgarten, uno de los parques más agradables del centro de Viena. Es una réplica de estilo clásico construida en el siglo XIX y suele sorprender porque aparece casi escondido entre jardines y caminos tranquilos.

No es una visita imprescindible como tal, pero queda de camino entre el Parlamento y Hofburg, por lo que merece la pena hacer una pequeña parada.

Además, el Volksgarten es perfecto para descansar unos minutos antes de continuar la ruta.

Templo de Teseo en el Volksgarten de Viena

Palacio Hofburg

El Palacio Hofburg es el gran complejo imperial de Viena y uno de los lugares más importantes de la ciudad. Durante siglos fue residencia de los Habsburgo y centro del poder imperial.

Actualmente alberga diferentes museos y espacios visitables, entre ellos el Museo de Sisi y los Apartamentos Imperiales. También es sede oficial del presidente de Austria.

Aunque no entréis a todos sus museos, pasear por sus patios, plazas y fachadas ya permite hacerse una idea de la grandeza imperial de Viena. Es, sin duda, uno de los lugares imprescindibles que ver en Viena en 2 días.

Fachada del Palacio Hofburg en Viena

Graben

La calle Graben es una de las zonas más elegantes del centro histórico de Viena. Se trata de una vía peatonal llena de tiendas, cafés, edificios señoriales y mucho ambiente durante todo el día.

Uno de sus puntos más destacados es la Columna de la Peste, un monumento barroco construido tras la epidemia de 1679. Es una zona perfecta para pasear sin prisas y disfrutar del ambiente clásico de la ciudad.

Desde aquí podéis continuar fácilmente hacia la Catedral de San Esteban o perderos por las calles cercanas del centro.

Calle Graben en Viena con luces navideñas

Iglesia de San Pedro

Muy cerca de Graben se encuentra la Iglesia de San Pedro, una pequeña joya barroca escondida en pleno centro de Viena. Su exterior ya llama la atención, pero lo más sorprendente es su interior, ricamente decorado.

Es una visita breve, gratuita y muy recomendable. Además, al estar tan céntrica, no supone ningún desvío importante dentro de la ruta.

Nos parece una parada perfecta para combinar con Graben y la zona de Stephansplatz.

Reloj Anker

El Reloj Anker se encuentra en Hoher Markt, una de las plazas más antiguas de Viena. Es una de esas curiosidades que merece la pena conocer si estáis recorriendo el centro histórico.

Cada día, a mediodía, varias figuras históricas desfilan acompañadas de música. Si os coincide el horario, puede ser interesante acercarse a verlo. Si no, igualmente merece la pena pasar por la zona durante el paseo.

Es una parada rápida, diferente y fácil de incluir en el primer día de ruta.

Reloj Anker en Viena

Día 2 de la ruta por Viena en 2 días

El segundo día lo dedicamos a algunos de los grandes imprescindibles de Viena: Schönbrunn, los museos de Maria-Theresien-Platz, la Biblioteca Nacional, la Ópera, la Catedral de San Esteban y uno de los edificios más originales de la ciudad.

Palacio Schönbrunn

El Palacio Schönbrunn es una de las visitas más importantes de Viena y uno de los palacios más famosos de Europa. Fue la residencia de verano de los Habsburgo y está declarado Patrimonio de la Humanidad.

Su interior puede visitarse mediante diferentes recorridos, como el Imperial Tour o el Grand Tour, dependiendo del tiempo que tengáis. Aun así, los jardines son casi tan importantes como el propio palacio y merece la pena dedicarles un buen rato.

Uno de los puntos más bonitos es la Gloriette, situada en la parte alta de los jardines. Desde allí se obtienen unas vistas preciosas del palacio y de la ciudad.

Para una ruta de Viena en 2 días, conviene ir temprano para aprovechar bien la visita.

Si queréis conocer lo más importante del palacio, podéis reservar una visita por Schönbrunn y sus jardines aquí.

Vistas de Viena desde la Gloriette de Schönbrunn

Plaza Maria-Theresien

La plaza Maria-Theresien es uno de los conjuntos monumentales más bonitos de Viena. Está situada entre el Museo de Historia del Arte y el Museo de Historia Natural, dos edificios gemelos que impresionan por su tamaño y elegancia.

En el centro de la plaza se encuentra el monumento a María Teresa de Austria, una de las figuras más importantes de la historia del país.

Es una zona ideal para pasear, descansar unos minutos y continuar hacia el MuseumsQuartier o hacia el centro histórico.

Museo de Historia del Arte

El Museo de Historia del Arte de Viena es uno de los museos más importantes del mundo. Su colección incluye obras desde el Antiguo Egipto hasta el Barroco, con una gran presencia de pintura renacentista y maestros europeos.

Aunque no seáis muy de museos, el edificio ya merece la pena por sí solo. Su escalera principal, las salas y la decoración interior hacen que la visita sea muy especial.

Si tenéis interés por el arte, es uno de los museos que priorizaríamos en Viena.

Podéis reservar la entrada al Museo de Historia del Arte aquí.

Biblioteca Nacional de Austria

La Biblioteca Nacional de Austria es una de las visitas más impresionantes de Viena. Su Sala Imperial parece más un palacio que una biblioteca, con frescos, estanterías históricas, columnas, estatuas y miles de libros antiguos.

Es una visita relativamente rápida, pero muy especial. De hecho, para nosotros es uno de esos lugares que sorprenden incluso aunque no tengáis demasiado interés en bibliotecas.

Si queréis incluir una visita interior diferente durante vuestra ruta por Viena en 2 días, esta es una de las mejores opciones.

Ópera Estatal de Viena

La Ópera Estatal de Viena es uno de los grandes símbolos culturales de la ciudad. Es uno de los teatros de ópera más importantes del mundo y forma parte esencial de la identidad musical de Viena.

Aunque no asistáis a una función, merece la pena acercarse a ver el edificio por fuera. También se pueden realizar visitas guiadas para conocer su interior, una opción interesante si os gusta la música o la arquitectura.

Ópera Estatal de Viena

Calle Kärntner Straße

La calle Kärntner Straße conecta la Ópera Estatal con la Catedral de San Esteban. Es una de las principales calles comerciales de Viena y suele tener bastante ambiente durante todo el día.

Es perfecta para pasear, hacer alguna compra o parar a comer algo antes de continuar la ruta por el centro histórico.

Además, al ser peatonal y estar muy bien situada, seguramente pasaréis por ella más de una vez durante el viaje.

Catedral de San Esteban

La Catedral de San Esteban es el gran símbolo religioso de Viena y una de las visitas imprescindibles de la ciudad. Se encuentra en Stephansplatz, en pleno corazón del centro histórico.

Su tejado de colores y su torre principal hacen que sea uno de los edificios más reconocibles de la capital austríaca. La entrada a la zona principal del interior es gratuita, aunque algunas partes, como las torres o las catacumbas, requieren entrada.

En una ruta por Viena en 2 días, es una parada obligatoria.

Catedral de San Esteban en Viena

Hundertwasserhaus

El Hundertwasserhaus es uno de los edificios más originales de Viena y un contraste total con la Viena imperial. Fue diseñado por Friedensreich Hundertwasser y destaca por sus formas irregulares, colores llamativos y ausencia de líneas rectas.

No se puede visitar por dentro porque es un edificio residencial, pero su exterior merece la pena. Además, en los alrededores hay alguna zona con tiendas y espacios relacionados con el estilo del artista.

Si os apetece ver algo diferente después de tantos palacios y edificios clásicos, es una parada muy interesante.

Vienna Pass

Si tenéis pensado visitar varios museos, palacios y atracciones durante vuestra ruta por Viena en 2 días, puede que os compense reservar la Vienna Pass. Esta tarjeta turística incluye acceso a muchas de las visitas más importantes de la ciudad y también viajes ilimitados en autobús turístico, por lo que puede ayudaros a ahorrar tiempo y dinero si vais a entrar en bastantes lugares.

Es especialmente interesante si queréis visitar sitios como Schönbrunn, Hofburg, Belvedere, museos o miradores. Eso sí, antes de comprarla conviene calcular qué visitas vais a hacer realmente, porque si vuestra idea es pasear mucho y entrar en pocos lugares, quizá no os salga rentable.

Podéis reservar la Vienna Pass aquí.

Actividades recomendadas en Viena

Además de recorrer la ciudad por libre, reservar alguna actividad en Viena puede ayudaros mucho a aprovechar mejor una escapada corta. En 2 días, lo ideal es elegir visitas que os permitan conocer mejor la historia imperial de la ciudad sin perder demasiado tiempo organizando entradas o recorridos.

Entre las opciones más recomendables están las visitas guiadas por el centro histórico, las entradas a palacios como Schönbrunn o Belvedere, los tours por la Viena imperial y alguna experiencia relacionada con la música clásica, uno de los grandes símbolos de la capital austríaca.

Si es vuestra primera vez en la ciudad, combinar esta ruta por libre con alguna actividad organizada puede hacer que el viaje sea mucho más completo.

Podéis ver nuestra guía de las mejores actividades en Viena.

Consejos finales para visitar Viena en 2 días

Viena es una ciudad elegante, monumental y muy cómoda para recorrer en transporte público. En dos días podéis ver sus principales imprescindibles, aunque conviene organizar bien la ruta para no perder demasiado tiempo.

Nuestro consejo es dedicar el primer día al centro histórico, Hofburg, la Ringstraße y Belvedere, y reservar el segundo día para Schönbrunn, los museos y la zona de la Ópera y la Catedral.

Si tenéis más tiempo, podéis ampliar la escapada con nuestra ruta de Viena en 3 días, donde añadimos más visitas y algunos lugares que se quedan fuera de este itinerario más concentrado.

Mapa de los lugares que ver en Viena en 2 días

Preguntas frecuentes sobre Viena en 2 días

¿Es suficiente 2 días para ver Viena?

Sí, 2 días en Viena son suficientes para conocer los lugares más importantes de la ciudad y llevarse una primera impresión muy completa. En ese tiempo podéis visitar Schönbrunn, Belvedere, Hofburg, la Catedral de San Esteban, la Ópera Estatal y varias zonas del centro histórico.

¿Qué ver en Viena en 2 días sí o sí?

Algunos lugares imprescindibles que ver en Viena en 2 días son el Palacio Schönbrunn, el Palacio Belvedere, el Palacio Hofburg, la Catedral de San Esteban, la Ópera Estatal, la Biblioteca Nacional de Austria, Graben, la Iglesia de San Pedro y Hundertwasserhaus.

¿Dónde alojarse en Viena para una escapada de 2 días?

Para una ruta corta, lo mejor es alojarse en una zona céntrica o bien conectada por metro. El centro histórico es la opción más cómoda, aunque zonas como Westbahnhof, Mariahilfer Straße o alrededores de Karlsplatz también pueden ser muy prácticas para moverse por la ciudad.

¿Cómo moverse por Viena en 2 días?

Viena tiene un transporte público muy cómodo, con metro, tranvía y autobuses. Para una ruta de 2 días, lo más práctico es combinar paseos por el centro con metro o tranvía para llegar a lugares más alejados como Schönbrunn, Belvedere o Hundertwasserhaus.

¿Merece la pena comprar la Vienna Pass para 2 días?

La Vienna Pass puede merecer la pena si vais a entrar en varios palacios, museos y atracciones durante vuestra visita. Si solo vais a pasear y entrar en uno o dos lugares, puede que no compense tanto. Lo mejor es calcular antes qué visitas queréis hacer.

¿Qué actividades merece la pena hacer en Viena?

En Viena merece la pena hacer alguna visita guiada por el centro histórico, reservar entradas a palacios como Schönbrunn o Belvedere, visitar la Biblioteca Nacional y, si os apetece algo especial, asistir a un concierto de música clásica o hacer un tour relacionado con la Viena imperial.

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